lunes, 9 de agosto de 2010


Compostela se hace en torno a la campana.
Cuando la niebla sumerge a la ciudad, todo vuelve al estado primitivo e informe y no quedan sino la niebla y las campanas.Las casas se desvanecen, disolviéndose su ser en cierta involución lenta que las hace fantasmales.

Gonzalo Torrrente Ballester

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