
Compostela se hace en torno a la campana.
Cuando la niebla sumerge a la ciudad, todo vuelve al estado primitivo e informe y no quedan sino la niebla y las campanas.Las casas se desvanecen, disolviéndose su ser en cierta involución lenta que las hace fantasmales.
Gonzalo Torrrente Ballester
No hay comentarios:
Publicar un comentario